Fachadas que conectan: ligereza, control y diseño en la piel del edificio
La fachada ya no es un simple límite entre el interior y el exterior. En la arquitectura contemporánea, se ha convertido en el lenguaje visual del edificio, en el regulador del confort interior y en una pieza clave para alcanzar los estándares de sostenibilidad y eficiencia energética. En este actual paradigma constructivo, las fachadas ligeras —especialmente las soluciones tipo muro cortina— se imponen como una opción inteligente para proyectar edificios más eficientes, luminosos y con una estética diferencial.

Los cerramientos verticales no portantes, con inclinaciones de hasta 15° respecto a la vertical, superan a los sistemas tradicionales por su menor peso, mayor entrada de luz, facilidad de instalación y flexibilidad de diseño. Pero la realidad es que no todos los sistemas de fachada ligera son idénticos. La clave para distinguir entre un buen sistema y uno excelente reside en la cuidadosa selección de perfiles, la calidad de los anclajes, los tratamientos superficiales y su adaptabilidad a las exigencias estructurales.

Dentro de este panorama, el sistema Domo Fachada emerge como una solución de vanguardia para cerramientos verticales ligeros, destacando por su equilibrio entre rendimiento, versatilidad y estética, y adaptándose a cada necesidad arquitectónica. Fabricado en aluminio extruido, este sistema permite la creación de fachadas en configuraciones vistas, semiestructurales o estructurales. Su innovador sistema tipo “stick”, con montantes y travesaños de secciones visibles de 50 y 56 mm, no solo simplifica el montaje, sino que también garantiza una estanqueidad impecable mediante el uso de juntas de EPDM.

El Domo Fachada de Indalsu va mucho más allá del mero cerramiento de una estructura. Hablamos de dotar al edificio de una piel sofisticada: eficiente en su función, precisa en su ejecución y elocuente en su diseño. Una envolvente que no solo protege, sino que confiere un propósito y una identidad.
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